Aprender un idioma es siempre una tarea interesante pero también puede ser difícil y frustrante si no vemos los progresos o si nos exigimos objetivos nada realistas. El mejor de los consejos para aprender español es dejarse aconsejar por profesionales de la lengua, profesores, expertos en idiomas, escuelas donde se imparten, etc.
Aquí proponemos una serie de consejos para aprender español, pero aprender un idioma es una tarea que cada uno debe adaptar a su forma de estudiar y por tanto puede aumentar esta lista con sugerencias más personales.
Antes de nada, la forma más efectiva y provechosa de aprender un idioma es asistir a un curso de español como segunda lengua. Existen dos opciones:
a) hacer un curso en el país propio.
b) asistir a una escuela en el país donde se habla la lengua que queremos aprender.
b) asistir a una escuela en el país donde se habla la lengua que queremos aprender.
Si nos decidimos por el primer caso, debemos tener en cuenta que estos cursos suelen tener una frecuencia de una o dos horas por semana y que el aprendizaje será más lento y pausado. Se va aprendiendo poco a poco. Para unas personas esto es bueno, pero otras sienten que la motivación inicial se va perdiendo porque los progresos son muy lentos. Tiene la ventaja de permitirnos adquirir los conocimientos y asimilarlos de forma sólida, aunque para la gente que aprende de forma más rápida suele ser un ritmo demasiado lento, además la gran desventaja es que la práctica suele ser poca porque todos los participantes hablan un idioma común y esto hace difícil la comunicación en la lengua meta. A veces el profesor tampoco es nativo. Estos cursos suelen ser ideales para personas que no quieren perder el contacto con la lengua que llevan tiempo estudiando y para los que no tienen tiempo o posibilidad de visitar un país donde ésta se habla.
De todos los consejos para aprender español, sin duda el mejor es hacer un curso en un país de habla hispana. Es una experiencia muy enriquecedora porque en este tipo de cursos se establece contacto con gente de países diferentes y es frecuente encontrarnos en nuestra clase con compañeros no sólo de Europa, sino también americanos o asiáticos. El ambiente suele ser muy amistoso y no es extraño hacer fácilmente amigos con los que salir a experimentar otra parte de la cultura de la lengua que estamos estudiando: salir de tapas, ir a los bares, a comer, etc.; en definitiva, experimentar eso que tanto llama la atención de los que nos visitan: aprender a disfrutar de la vida. Además en este tipo de situaciones de 'inmersión' en la lengua que estudiamos, la práctica continúa al salir de clase, porque necesitamos usar la lengua en situaciones de comunicación real: en el bar, en el restaurante, en las tiendas, etc. El carácter de los hispanos, abierto y comunicativo es una ventaja añadida, pues, por ejemplo empezar una conversación con un español sin conocerlo es algo muy fácil y natural.
El progreso en este tipo de cursos es muy rápido y se comienza a hablar casi desde el primer día. Es aconsejable informarse bien de la escuela a la que uno va a asistir y confiar en sellos de calidad (CEELE , Ole , IALC , fedele ; etc.) que garanticen que estamos en buenas manos.
Aparte del curso de español que elijamos, una buena idea es complementar nuestro aprendizaje con alguna de las siguientes recomendaciones:
-comprar un buen diccionario y usarlo de forma inteligente, como una herramienta de trabajo, no como un libro sagrado que nunca se equivoca. Si tenemos dudas, preguntar a un nativo, o mejor a nuestro profesor/a.
-crearse un cuaderno del vocabulario más usado y trabajar diariamente en él.
-leer periódicos u otras publicaciones en español, esto aumentará nuestro vocabulario, y reforzará el que ya tenemos.
-escuchar la radio, ver la televisión o alquilar un DVD, e incluso ir a ver una película al cine. Concienciarnos de que es imposible comprenderlo todo y que el contacto diario con el español nos hará asimilar el ritmo de la lengua, la entonación y nos familiarizará con palabras que iremos reconociendo poco a poco. Paciencia y constancia. Y sobre todo no desanimarse al principio.
-leer libros adaptados para estudiantes de español como lengua extranjera. Los libros infantiles no son los más adecuados. Leer sobre todo cosas que nos interesen, porque si no, dejaremos la lectura a la mínima oportunidad. Además no es recomendable abusar del diccionario, porque si de cada diez palabras buscamos seis, nos aburriremos tremendamente y dejaremos de leer.
-crearse un cuaderno del vocabulario más usado y trabajar diariamente en él.
-leer periódicos u otras publicaciones en español, esto aumentará nuestro vocabulario, y reforzará el que ya tenemos.
-escuchar la radio, ver la televisión o alquilar un DVD, e incluso ir a ver una película al cine. Concienciarnos de que es imposible comprenderlo todo y que el contacto diario con el español nos hará asimilar el ritmo de la lengua, la entonación y nos familiarizará con palabras que iremos reconociendo poco a poco. Paciencia y constancia. Y sobre todo no desanimarse al principio.
-leer libros adaptados para estudiantes de español como lengua extranjera. Los libros infantiles no son los más adecuados. Leer sobre todo cosas que nos interesen, porque si no, dejaremos la lectura a la mínima oportunidad. Además no es recomendable abusar del diccionario, porque si de cada diez palabras buscamos seis, nos aburriremos tremendamente y dejaremos de leer.
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