Los latinos somos más que congas y maracas
Muy buen artículo sobre el productor Gustavo Santaolalla. El texto está en español de argentina y podréis ver una variante del español con el "voseo" y tipos de vocabulario.
El productor argentino residente en Los Angeles habla de la sorpresa que le dio haber sido tapa de "Time" como uno de los 25 latinos más influyentes, de los Grammy y de su proyecto con glorias del tango.
Gustavo Santaolalla estaba de vacaciones en la Isla Santorini, en Grecia, descansando de una gira europea con el Bajofondo Tango Club, su formación de tango electrónico, cuando hace una semana lo llamaron para avisarle que su cara ilustraba la tapa de la revista Time, como uno de los 25 hispanos más influyentes de Estados Unidos junto a personajes como Jennifer Lopez y Salma Hayek. "Me habían entrevistado por teléfono hace un tiempo para ese artículo, pero jamás pensé que lo iban a llevar a la tapa, aún no caigo mucho en cuenta del impacto que pueda tener", le dice el productor a Clarín en la cocina de su estudio, a una cuadra de su casa, en el frondoso barrio de Echo Park en Los Angeles, su ciudad adoptiva desde hace más de un cuarto de siglo.
"Todas las mañanas bajo por la montaña y llego al estudio caminando, es algo inconcebible en una ciudad donde el tránsito es un karma, no puedo quejarme", comenta mientras trata de sacarse de encima un resfrío que se pescó en el avión de regreso a casa. Acaban de nominarlo a un Grammy latino como Productor del Año por tercera vez consecutiva. La prensa lo esperó en un teatro de Hollywood para entrevistarlo con otro de los 25 hispanos influyentes, el alcalde de Los Angeles, el mexicano-americano Antonio Villaraigosa. El resfrío y su trabajo mezclando la banda de sonido de la película North Country (de la directora neozelandesa Niki Caro, con Charlize Theron, Sissi Spacek y Woody Harrelson), para la que el domingo grabó 40 cuerdas con el padre de Beck, David Campbell, como arreglador, son sus razones para no haber ido a la ceremonia, aunque estaba anunciado, alega.
La CNN acaba de invitarlo a un simposio en Nueva York donde planean juntarlo con las otras 24 personalidades y aceptó gustoso. En cambio, dice, "cada vez limito más mis encuentros con los medios, entiendo que es parte del asunto pero a veces se hace too much". Aunque matiza su conversación aquí y allá con alguna expresión en inglés, su acento sigue siendo cien por ciento argento.
"No termino de estar cómodo con todo esto. No me gustan los rótulos que te dan los medios, por ejemplo, en la revista me presentan como 'el nuevo empresario', y si es porque siempre estoy emprendiendo cosas está bien, pero no me considero un empresario, aunque soy dueño de un sello discográfico o de una editorial de libros. Siento que también soy el músico que sale de gira, el productor, el arreglador, el que hace música de películas. Me relaciono con distintas personas que no conocen mis otras facetas. La gente anglo con la que estoy mezclando la película no leyó la nota de Time y está bien".
Dice que nunca habló de su proyecto tanguero electrónico con las leyendas del tango que juntó en Café de los Maestros, aunque supone que Atilio Stampone debe haber escuchado hablar de su trabajo por su puesto en SADAIC.
"Una de las cosas que más me gusta es la confusión que mi persona genera en los medios, eso de no poder encasillarme. Me encanta porque me da espacio para hacer de todo. La confusión sobre mi rol me permite cumplir el objetivo de protegerme mientras sigo haciendo todas las cosas que soñé desde chico", medita.
El artículo de Time menciona su amor por el rock and roll y por la cultura latina, lo destacan como pionero del rock en español desde su sello Surco, mencionan su exitoso trabajo con Juanes y sus bandas de sonido para películas como 21 gramos y Diarios de motocicleta. "Los latinos somos más que sombreros mexicanos y congas y no es que tenga nada contra eso", asegura Santaolalla en el artículo, que destaca en general el avance de la población hispana en Estados Unidos donde ya es la primer minoría étnica, los 600 billones de dólares de capacidad de consumo que posee esta comunidad de 41 millones de integrantes y su posibilidad de hacer mella en el país como lo hizo la comunidad negra el siglo pasado.
"Los hispanos no son de categorización fácil —escribe el periodista—, son méxico- americanos, cubano-americanos, argentino- americanos y aunque hablan el mismo idioma, muchos ni soñarían en ampararse bajo el mismo sombrero cultural". La inclusión de los argentinos en esta pintura es mérito de Gustavo Santaolalla. Y eso lo pone feliz.
¿Te sentís un argentino-americano?
Cuando tengo que llenar papeles y me piden la nacionalidad pongo "americano" pero porque me considero americano de Alaska hasta Tierra del Fuego. Pero yo me siento profundamente argentino. Tengo doble ciudadanía, saqué la norteamericana hace menos de una década porque tengo hijos que nacieron aquí (Ana, 25, Luna, 10 y Juan, 5), que también tienen doble pasaporte, y básicamente por una cuestión burocrática, por los impuestos, porque es mejor para los negocios. Pero a diferencia de otros profesionales argentinos que conozco, yo no me norteamericanicé en mi forma de pensar. Llevo una vida muy particular, vivo en Los Angeles, pero mi agenda ha sido desarrollar la música alternativa latina y eso me ha permitido mantenerme en contacto con toda Latinoamérica y viajar a la Argentina por lo menos tres veces por año.
¿Qué puertas creés que puede abrirte el artículo de "Time"?
No pienso tanto en función de lo que me puede dar a mí. Espero que esto me dé espacio para decir que los latinos somos más que congas y maracas. González Iñárritu es latino y Walter Salles es latino. Ojalá esto nos sirva para que se conozca ese otro lado y esa otra visión de la hispanidad. Los hispanos en Estados Unidos tenemos ciertos problemas que explorar, como por ejemplo el mini suicidio cultural que ocurrió en este país cuando los latinos se pusieron nombres gringos delante de sus apellidos hispanos y se olvidaron de su idioma español y de profundizar las raíces con sus países de origen. Eso es muy malo y genera desinformación. En nuestros países a los 15 todos estamos politizados. En Estados Unidos los chicos viven en una burbuja. Me gustaría que hubiera más hispanos concientizados de lo que es la política internacional del país en el que viven, por ejemplo.
Santaolalla piensa que en esa nota, que incluye casualmente al actor George Lopez, un nombre hispano "agringado" de los que acaba de mencionar, él debe ser una minoría junto a Salma Hayek, porque el resto de los 25 no debe hablar español a diario. El dice que le gusta poder hablarlo con sus hijos y que los incita a eso aunque se le haga difícil competir con la televisión y la escuela en inglés, pero que piensa que vale la pena el esfuerzo de que sus hijos sean bilingües.
En una de las paredes del estudio, que también incluye las oficinas de su sello a las que se accede por una intrincada escalera como si fuera una "baticueva", como bromea su asistente, hay colgadas 60 tapas de discos de los casi 80 que lleva producidos. Esos también, de alguna manera, pueden ser considerados sus hijos. Arriba, en el rincón derecho, está el primer disco, Arco Iris, del año 1969 pero falta el último, Testosterona, de la Bersuit, que acaba de salir. "No hay un solo disco que yo haya hecho y tenga que ocultar —se precia—. Jamás hice algo por otra razón que no fuera el gusto de hacerlo. Nunca hice un negocio pensando solo cuánta plata iba a ganar".
La reflexión funciona como cierre para un balance de vida. Santaolalla, que tiene 53 años, recuerda que llegó a Estados Unidos en 1978 y que los primeros ocho años fueron horribles. "La pasé re mal hasta que un día tuve una crisis y me di cuenta de que si no protegía el niño que llevaba adentro me lo iban a matar, me lo iban a aplastar como a una cucaracha, y ahí empecé a desarrollar mi habilidad para dilear con las multinacionales. Desde entonces desarrollé un esquema de protección para que mi creatividad se pudiera mantener intacta. Siempre el centro de todo es mi visión y mi ser artístico. Lo demás son rótulos y sirven para la confusión, como cuando me dicen "el rey Midas" o "el gurú del rock".
¿No te gusta que se diga que sos el gurú del rock?
Por un lado me siento halagado, pero por el otro tenés que tomarlo con pinzas. A los medios les encanta olvidarse de la persona y crear un personaje. Y una vez que te reducen a un personaje te aplastan y se terminó.
Todo es relativo, explica Santaolalla, no es que se la va a creer ahora porque salió nombrado en una revista importante. "No hay nada más viejo que el diario de ayer y esta revista ya es vieja, fijate, desde ayer ya está en el kiosco la edición nueva de Time que tiene en la tapa al cantante Kanye West."
Nenhum comentário:
Postar um comentário